Al norte de la provincia de Camagüey (Cuba), en la Sierra de Cubitas, se encuentra la Reserva Ecológica Limones-Tuabaquey con diversos atractivos para turistas nacionales y extranjeros que desean estar en contacto con la naturaleza, aprender de la historia lugareña y fotografiar momentos inolvidables. Bajo la aparente tranquilidad que se respira al desandar las rutas trazadas para el visitante bulle, ahora con más fuerza, la vida dentro de la reserva de Limones- Tuabaquey, rescatando para el patrimonio camagüeyano y de la nación, uno de los sitios privilegiados por la mano sorprendente de la naturaleza.

En Cuba existente varias Áreas Protegidas, entre las que se encuentra la Reserva Ecológica Limones-Tuabaquey, que desde el 2010 ostenta esta categoría. En esta reserva se practica el senderismo con varios recorridos, el más popular es la visita al Hoyo de Bonet de 300 metros de diámetro y 99 de profundidad, originado por el desplome del techo de un salón cavernario, en el momento del levantamiento del bosque calizo, lleno de leyendas sobre su formación, helechos que llegan a sobrepasar la altura de un humano y hongos microscópicos y variados.

Otros de los atractivos para el turismo de naturaleza es el Paso de los Paredones, estrecho sendero, escoltado por paredes verticales de rocas calizas de 50 metros de altura, un abra de la propia cordillera de unos dos kilómetros de largo y con sendas paredes altas, casi tan blancas como el mármol. Lugar por donde en el siglo XIX transitaban tropas mambisas desde Nuevitas, Minas y otros poblados cercanos hacia la villa de Santa María del Puerto Príncipe, hoy Camagüey.

Además, posee las cuevas ceremoniales de Matías, Las Mercedes, la cueva María Teresa, con pictografías aborígenes descubiertas al igual que las de otras cavernas del lugar, antes que las famosas pinturas de la española Cueva de Altamira. La cueva Pichardo; la caverna de Beto Ramírez y la caverna La Lechuza, consideradas sitios paleontológicos.

En los bosques de galería y semidesiduo mesófilo siempre verdes, viven más de 400 plantas superiores de más de 300 familias; y encuentran refugio 17 aves endémicas como el Tocororo y el pájaro carpintero; teniendo esta reserva ecológica el 10 por ciento de la flora endémica.

La torcaza de cuello morado, proveniente de Bahamas, que decidió hacer nido definitivo en la comarca al encontrar condiciones propicias, para engrosar el inventario de 67 especies de aves con el que cuenta actualmente Limones- Tuabaquey. El Tocororo, la Cartacuba, la Jutía conga, el Majá de Santa María, e incluso el peculiar Mancaperro, se suman a la fauna que se multiplica en los alrededores del Hoyo de Bonet y el Paso de los Paredones bajo la protección que se les ofrece en el área, cuidada celosamente por cerca de 20 guardaparques.

Con información de Ecured y Gestour.

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