Los encantos naturales y arquitectónicos de la Trinidad de Cuba, Patrimonio Cultural de la Humanidad, atrae cada año a miles de visitantes foráneos en un incesante arribo destinado a crecer en una de las villas más bellas de la isla.

Ubicada en el centro sur de la mayor de las Antillas, la tercera urbe fundada por los colonizadores españoles en el siglo XVI conforma hoy una postal única en la región caribeña por sus playas, naturaleza y la vista concedida por su centro histórico.

Opulentos palacetes neoclásicos, iglesias y torres de estilo europeo, viviendas de altos ventanales y techos de profusos atributos heredados del florecimiento azucarero que vivió la ciudad siglos atrás invitan al descubrimiento de la herencia hispánica aquí.

Inscrita desde 1988 en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco junto al Valle de los Ingenios, Trinidad conserva claves únicas de la evolución arquitectónica cubana en un entorno natural casi paradisíaco, un descubrimiento que pocos se quieren perder.

Por ello el Ministerio de Turismo (Mintur) en la provincia de Sancti Spíritus, unos 360 kilómetros al este de La Habana, apuesta desde hace décadas por el empeño de posicionar como un destino privilegiado a la Ciudad Museo del Caribe.

Según el delegado de ese organismo en el territorio, Reinier Rendón, los crecimientos en el arribo de turistas resultan sostenidos y notorios de un año a otro y sobresale el mejoramiento de opciones extrahoteleras, una importante fuente de ingresos en el sector.

Datos ofrecidos por la Asamblea Provincial del Poder Popular también dan cuenta del interés por potenciar la actividad en la urbe sureña, donde se concentran las principales inversiones del sector turístico de la provincia, principalmente en la península Ancón, la ciudad de Trinidad y el Valle de los Ingenios.

EL VALLE DE LOS ENCANTOS

Otra buena parte de las acciones de crecimiento turístico centran su mirada en el Valle de los Ingenios, postal de la cultura trinitaria y espirituana, heredera de costumbres azucareras del período colonial y donde se conservan más de 70 sitios arquitectónicos y arqueológicos.

Desde 2009 el Mintur supervisa un programa para la rehabilitación del área, que comienza a ver sus primeros frutos en seis de las casas haciendas más importantes del paisaje trinitario.

Esto va a ser un catalizador importante en el plan de acción de los ingenios, pues ya se han intervenido cinco, dos por la Oficina del Conservador, que son San Isidro de los Destiladeros y Guáimaro, así como Guachinango y Buena Vista, acometidas por el Mintur.

Asimismo, se incluye la finca El Abanico, reconocida por la particular arquitectura de influencia alemana de su casona y su posición privilegiada. Las labores de remozamiento aquí se planifican para 2019 por la Empresa Provincial de Flora y Fauna.

Según explicó Rendón, a pesar de que el Valle de los Ingenios tendrá reservas para disponer de alrededor de un centenar de habitaciones en el 2030, su vocación será extrahotelera, con amplias posibilidades para el desarrollo del senderismo y de las excursiones.

Estamos hablando de otras formas estatales de turismo de manera sostenible: senderos, visitas guiadas, el uso del tren que recorre el área. Estas se insertan con las que ya existen y así tenemos un sistema más provechoso, agregó.

El Valle es un producto vivo y no puede estar sin los actores principales; por ello incluimos en nuestros proyectos a los habitantes de cada rincón, de cada comunidad. Ahí tenemos retos importantes, comentó el especialista.

Con más de 250 kilómetros cuadrados, este paisaje es portador de algunos de los valores culturales ancestrales del centro de Cuba, donde se incluyen danzas, música, leyendas e incluso técnicas de tejido y bordado.

No es hacer una cultura para los turistas, ni prefabricarla, sino insertarla como elemento principal y muy unido al de la naturaleza y las circunstancias del desarrollo azucarero que tuvo, aseguró al respecto.

Estamos encaminados a retomar la historia y, desde el punto de vista patrimonial, hacer una restauración fidedigna de todo el patrimonio que hay ahí e integrar todas las formas que existen, concluyó.

Con información de Periódico Escambray.

Ver más noticias.

0 0 0 0